La madrugada del 29 de marzo de 1993, se produjo el deslizamiento del cerro Tamuga, en el sector de La Josefina provocó se cierre del río Paute, lo que ocasionó que las aguas de los ríos generen una represa gigantesca.
A raiz de aquello, los cantones orientales quedaron alejados de la ciudad de Cuenca, pues varios días tomó romper el dique para la liberación del los casi 200 millones de metros cúbicos que se acumuló; el embalse se extendió hasta el sector de Challuabamba.
A inicios de mayo, la desesperación de las autoridades llevó al comité de crisis, creado para el desastre, tomar medidas extremas y con la utilización de misiles de corto alcance lograron romper el dique. Sin embargo, la liberación del agua fue devastadora, ya que a su paso fue arrasando carreteras, viviendas, animales, inclusive sobrepasó la represa de Mazar, llegando hasta Santiago de Méndez, en la provincia de Morona Santiago.
Sin duda, fue una tragedia que marcó la historia para la provincia del Azuay, pues es considerado el mayor desastre natural del sur del Ecuador.





