Tras más de una década y media de trayectoria en la música entre bandas, escenarios y una identidad rockera bien marcada, el cantautor ecuatoriano Danny Galán presentó el pasado 10 de enero de 2026, “RELATIVO”, su primer álbum como solista. Este, representa una declaración de musical y, a la vez, un salto sin red hacia la exploración sonora, a través de 14 canciones.
Video: https://youtu.be/lUYHpIU32VM?si=9OaVdcqhuj4uGOjy
El cantautor ha compartido tarima con nombres de peso en el circuito latinoamericano como Enanitos Verdes, Vilma Palma e Vampiros y Elefante, y ahora concentra esa experiencia en un disco que se mueve con soltura entre géneros y estados de ánimo. Grabado en Cuenca, (Ecuador) con músicos ecuatorianos y masterizado en Nueva York (Estados Unidos), RELATIVO combina un pulso bohemio con una esencia rockera que no se disfraza: se transforma. Aquí conviven el amor y el desamor, la nostalgia y el impulso de seguir, como si cada canción fuera una versión distinta de la misma historia contada desde otro ángulo.

“Mi disco se llama ‘Relativo’ porque cada canción puede sentirse diferente según quien la escuche. Es como un espejo: lo que oyes cambia dependiendo de tus propias emociones y experiencias. Así que ‘Relativo’ significa que cada quien va a encontrar su propio significado en las canciones”, afirma Galán.
Miembro de la Latin Recording Academy (Latin GRAMMYs), el artista también subraya el valor de su origen y del proceso completo detrás del proyecto, desde la composición hasta la promoción, como parte de una etapa que vive con obsesión positiva por el detalle: “Intento ser un artista versátil y curioso. RELATIVO fue un desafío personal que disfruté al máximo: salir de mi zona de confort del hard rock y, en este proyecto solista, experimentar nuevas formas de composición tanto en la letra como en la música. Me permití explorar géneros como el jazz, la cumbia, el folk, el vals, entre otros”, añade.

El primer corte del disco es “Para Olvidar”, una cumbia con toques rockeros que llega acompañada de videoclip bajo la dirección de Jacobo Peralta (LUPA Film), con una narrativa visual que enmarca al artista con guitarra en mano mientras la cámara recorre la belleza de Cuenca. El tema se apoya en una idea simple y potente: hay recuerdos que pesan, pero la vida sigue siendo baile y a veces, ese baile suena a cumbia.





