El lunes 19 de octubre de 2026, el asambleísta Roque Ordóñez recorrió el mirador Alas Delta, en Paute, y las orillas de los ríos que alimentan la represa de Mazar, donde constató la drástica disminución del caudal y la escasez de agua que amenaza la generación hidroeléctrica.
Mazar es una infraestructura estratégica para el país, pues esta central aporta más del 30 % de la generación eléctrica nacional. Según lo expuesto por el legislador, el nivel del embalse se encuentra a menos de siete metros de su punto más crítico.
Ordóñez cuestionó al Gobierno Nacional por la falta de planificación y la improvisación en el sector eléctrico. “En campaña, Noboa dijo que resolvería el problema en nueve meses. Ya han pasado tres años y no han hecho nada”, enfatizó.
El legislador advirtió que una nueva crisis energética podría tener graves consecuencias para la economía ecuatoriana. Recordó que los apagones de 2024 provocaron pérdidas estimadas en alrededor de 2.000 millones de dólares y afectaron a miles de negocios y puestos de trabajo.
“¡Asuman sus errores!”, exigió Ordóñez, al reclamar respuestas y medidas concretas para garantizar la seguridad energética del país.





