Una de las parroquias en la cual el cultivo y venta de frutas es el sustento de sus habitantes es Bulán, en el cantón Paute, y las restricciones que ocasionó la pandemia llevaron a sus comerciantes a “tomarse” la vía de acceso y expender sus productos de forma organizada brindando un agradable espectáculo a los visitantes.
Alicia Alvear, quien lleva varios años en la venta de frutas, recuerda que nunca han pasado momentos tan difíciles que el actual. “En la parroquia organizamos festivales de frutas, ferias y más. Cientos de personas llegaban a nuestras casas a comprar las frutas, ahora tenemos que acudir a las calles para obtener un poco el dinero”.
El GAD parroquial apoya esta iniciativa y les facilitó carpas y más recursos para que los agricultores expendan de manera segura sus productos a un buen precio.
“Invitamos a que nos visiten, ofrecemos reina claudia, durazno, capulí, pera y más frutas a buenos precios, a más de ello puedo visitar nuestra parroquia, pasearse de manera segura y tranquila”, comento Alvear. (I)





