Uno de los primeros retos que debemos afrontar en Cuenca, es el de unificar las políticas de ecología, de urbanismo y de movilidad. El modelo de ciudad que proponemos, debe poner por encima el derecho a la ciudad, es decir, el espacio urbano para la transformación colectiva, donde servicios, vivienda y bienestar se deben dar la mano para la convivencia en equilibrio. Todo ello con un objetivo de avanzar hacia una ciudad más humana, saludable y sostenible. Se debe reorientar el urbanismo al servicio de de sus vecinos.
El urbanismo que proponemos quiere incidir en la mejora de la vida cotidiana de los vecinos, es un urbanismo de dimensión humana, utilizarlo como instrumento de reducción de las desigualdades, impulsando un cambio importante en la manera de administrar Cuenca, coordinando políticas y equipos técnicos que deben estar a la altura del reto, con autoridades responsables y con liderazgo. El trabajo debe aspirar a mejorar la calidad de vida urbana a través del establecimiento de las personas, como eje central del planeamiento urbano, hacia una ciudad a escala humana.
Estrategia para la rehabilitación urbana y el espacio público a partir de tres criterios: el acceso a la vivienda, la eficiencia energética y la mejora de las condiciones de habitabilidad. Debemos reservar suelo público en diferentes sectores de la ciudad para destinarlo a vivienda. La coordinación técnica y política en urbanismo y en movilidad tiene un paraguas conceptual que orienta lo que pretendemos: la sostenibilidad.
Desde la ciudadanía impulsamos un compromiso con el planeta, la lucha contra el cambio climático conjuntamente con otras ciudades del mundo, compromiso por el clima, reducción de los niveles de emisiones de CO2 e incrementar el verde urbano. La apuesta por el transporte público está del todo relacionada, con un modelo de ciudad sostenible y en el que nos podemos mover sin trabas.
Corrigiendo lo que hemos perdido en estos últimos años, soñamos por una ciudad del buen vivir, una ciudad humana, cercana, saludable y sobre todo justa por la que luchamos. Desde la ciudadanía seguiremos ganando la calle, impulsando la movilidad sostenible, ganando en salud, la no contaminación, ganando la ciudad, transformándola con protagonismo ciudadano. Siguiendo esta línea, la planificación y el diseño urbano debe centrarse en acercar las personas a los lugares, valorando la accesibilidad. Para lograrlo, necesitamos buenos viarios, veredas, ciclovías y transporte público eficiente para que los vecinos lleguen a donde quieran en el menor número de viajes posible. (O)





