El flujo de remesas en Ecuador alcanzó un récord histórico durante el año 2022, superando los $4.743,5 millones, con una variación del 8,7% con respecto al presentado el año anterior. Entre las causas de este aumento destaca una mayor migración de ecuatorianos durante la pandemia del COVID-19 y los paquetes económicos de ayuda fiscal otorgados en otros países.
De acuerdo con la información recopilada por el Banco Central del Ecuador (BCE) las principales provincias receptoras de estas remesas corresponden a Guayas, Azuay y Pichincha, que en conjunto concentraron el 70,7% del flujo total recibido en el país, equivalente a 3.352,7 millones de dólares.

A nivel cantonal, las remesas se siguen distribuyendo de la misma manera, es decir Guayaquil, Cuenca y Quito representan los cantones con mayor participación, siendo la primera la ciudad con mayor entrada de remesas, con un 21,5%. Según el BCE este incremento es atribuible a la residencia de miles de hogares beneficiarios y al número de entidades financieras que brindan el servicio de pago de remesas.
Respecto a los países de origen de las remesas recibidas, estos provienen principalmente de Estados Unidos, España e Italia, representando un total de 89,8% del total de remesas recibidas. Este incremento en el envío de remesas obedecería a la reactivación económica de cada una de estas economías.

Datos interesantes
Al comparar las remesas con otras variables macroeconómicas como el Valor Agregado Bruto (VAB) se puede observar resultados relevantes para la economía ecuatoriana. Para el año 2022 las remesas representaron el 4,4% del VAB. En esta misma lógica a nivel provincial, Cañar se mantiene como la provincia con mayor participación, alcanzando el 26,9% de sus remesas con respecto al VAB, seguida de Azuay y Morona Santiago con el 19,5% y 13,2, respectivamente; estas cifras muestran por qué las remesas representan un fundamental empuje para las economías locales, principalmente al sur del país.

Por su parte, durante el año 2022 las remesas representaron el 14,5% de las exportaciones totales. Desagregadas éstas, en petroleras y no petroleras, las remesas representaron el 40,9% y 22,5%, respectivamente.

En comparación con los principales productos de exportación del país se determinó que el total de las remesas son mayores a las cifras obtenidas por la exportación de éstos, a excepción del camarón, que representa en 65,1% del total exportado. Con respecto a la Oferta Monetaria (M1), las remesas representan el 15,7% lo cual implica que por cada 10 dólares en la economía 1,57 dólares corresponde a remesas. Y, si se considera la Inversión Extranjera Directa (IED), el dato de remesas resulta seis veces mayor, lo que implica que el flujo de IED es menor a los recursos obtenidos por remesas.
Finalmente, con base en un modelo de Vectores Autorregresivos (VAR) para determinar la dinámica entre remesas y crecimiento económico, los resultados demostraron que esta variable participa dentro de los pocos mecanismos contracíclicos con los que cuenta la economía ecuatoriana, es decir, que en épocas de contracción de la economía existe un aumento en el envío de remesas, mientras que, en épocas de auge económico estas se reducen.


Autores: Rodrigo Mendieta Muñoz, David Figueroa Campoverde, Jonnathan Jiménez Yumbla





